Sobre la lectura de Historia Inconclusa de la Velocidad, de Renato Mazzini

Por Lorenzo Gomez Oviedo

1 – Voy a escribir, futuro presente, sobre Historia inconclusa de la velocidad. Por si no se sabe, éste es un libro de poesía. Yo lo sé porque lo he leído y, además, sé muy bien que su editorial, Zindo & Gafuri, se encarga exhaustivamente de publicar poesía, aunque muchas veces sus libros se escapen de ese género (si pensamos la poesía como género y no como fenómeno fantasmal tan intocable como hipnótico) dando de vez en cuando a sus lectores

pequeños engendros de laboratorio que parecen recién salidos de algún hangar abandonado o de un edificio en llamas. Únicos (y) supervivientes.

2 – Nada podemos saber del autor más que su nombre es Renato Mazzini y que escribe en portugués. Asumiremos que es brasilero, sabiendo que bien podría ser portugués, o de ningún lugar. (En su mayoría, los poetas siempre cuentan con la marca, ya sea en los ojos o en los codos, de pertenecer a esa única nación posible que es ningún lugar.) El magnífico diseño del libro, con su astronauta tironeado y hermanado por su sombra holográfica, ayudan a consolidar el desconcierto.

3 – ´I look at you / Across those fire and the dark.´ Con esta perturbadora cita de Weldon Kees se abre Historia inconclusa de la velocidad. Es un comienzo representativo del fenómeno que podemos vislumbrar mientras leemos sus más de 40 textos. Como la cita indica, la poesía de Mazzini nos observa, aunque nos cueste reconocerlo y por momentos nos lleve con precisión a perderlo de vista por completo, nunca perdiendo su potencialidad y firmeza. Las múltiples imágenes que su poesía desprende nos puede sugerir al juego de un niño con problemas de conducta por primera vez quieto, en observación intensa a alguna miniatura que desconocemos, que no sabemos bien si queremos conocer pero que de algún modo agradecemos que exista.

 

4 – Velocidad: (lat. velócitas) f. Celeridad, rapidez en el movimiento || Mec. Relación entre el espacio andado y el tiempo en que se recorrió.

La relación. A través de varios de sus versos, Mazzini hace de la poesía una evidencia de relaciones secundarias, digamos, de sombras de relaciones que quiebran y habilitan nuevos senderos, humildes, angostos, decididamente fértiles. Uno de estas sombras nos sugieren que el espacio andado se borró detrás del tiempo en que se recorrió. Otra, tal vez la más frecuente, nos induce a que el tiempo andado lo cubrió todo y el tiempo, recorrido o por recorrer, quedó aplastado, impotente y anonadado: ‘ningún viento, el florero / en caída deteniéndose en el aire / a dieciséis centímetros del suelo.’

 

5 – Historia Inconclusa. A esta altura (y es preciso el lugar común, que estos poemas podemos medirlos en niveles de altura, en grados de vértigo) y al cerrar su última página, podemos encontrarnos desorientados. Posible razón: Lo inconcluso que podíamos esperar de este libro era que sus poemas, sus imágenes evocadas y brotadas, carecieran de desenlace, que su tiempo futuro se encontrara trunco, diluido en la inmensidad del punto aparte. Eso sería un modo, una orientación. Si sumamos al fenómeno que lo inconcluso, a su vez, puede nacer de su espacio blanco de gestación, de la pulverización de su ayer, de lo indefinido y esquivo de su punto de origen, estaríamos acercándonos a la experiencia que atravesamos al leer este fascinante libro que nos sorprende, nos desprovee de todo borde confiable y nos eleva extrañamente: (como si el fin del mundo / nos encontrase haciendo las valijas).